Blog

Amor sostenible

El amor es el motor más sostenible.

El viaje soñado nunca llegó, si no que superó con expectativas cualquier idea planeada y preconcebida. A veces es mejor viajar de verdad que dejarse llevar con la mente, vivir con los ojos abiertos que idealizar con los ojos cerrados.
Llegué a la isla de Lamu, Kenia, en el 2015 y aquí comienza la historia de mis últimos 4 años, lo que iba a ser una aventura se metió en mi de tal manera que ya forma parte de mi ser este lugar y un poquito de mi se ha quedado en él.
No existía la rueda en este rincón rodeado de agua, todo era llevado por burros, carros y barcos, era algo positivo para el medio ambiente y para el impacto en la economía local. Los lugareños tenían, sin haberlo premeditado, una vida sostenible y era su granito de arena para cuidar la isla y el planeta. Todo eso ha evolucionado en este tiempo, porque parte de la evolución conlleva ese punto de destrucción si no se tiene control e información.

¿Sabías que las bolsas de plástico están prohibidas en Kenia? Fue una medida radical, pero funcionó. Lo que hace daño al país se prohíbe, y así fue. Aunque el plástico sigue en todas partes, pero se está trabajando más fuerte en países europeos, que no dan bolsas de plástico, pero sí las venden.

Lo que realmente descubrí que era sostenible aquí, lo que de verdad ayudaba a la comunidad, lo que levanta cada día este sitio, es el amor, algo que va y viene sin desgastarse, sin romperse, sin soltarse y sin condiciones de uso. Y no hablo de una historia romántica, hablo de un amor más puro, aquel que solo África conoce, aquel que late en Kenia, aquel que reside en Lamu. Un amor por su comunidad, en el que cuidar al vecino o la familia está por encima de cualquier cosa. En el que pararte a saludar y cuidar a todo el que se cruza en tu camino, sin ser obligación si no un gesto desinteresado y cultural, aquel que da sin esperar nada a cambio, aquel que llama para preguntar solo como estás, sin un “pero” o una petición detrás. Eso es lo más sostenible del planeta ya que lleva implícita la economía de Lamu, lo que llega se va, el dinero no lo quieren para ser ricos, si no para sobrevivir, para mejorar su vida, para la escuela de los niños, la comida y la ropa, para un futuro menos duro.

El mundo entero habla de sostenibilidad pensando en algo mucho más grande, cuando en realidad empieza por gestos pequeños. Compartir lo que tienes, que las compras que hagas se queden en el lugar que visitas y no en multinacionales, es decir, apoyar comercio justo y tiendas locales, no comprar más de lo que necesitas, no tirar comida, reciclar, evitar el consumo del plástico, es tanto lo que se puede hacer si reducimos a tener poco, lo justo y necesario para ser feliz. Si quieres el planeta, empieza a cuidarlo, a cuidarte, a cuidar a todos.
Eso es algo que nace, no se hace, no se inculca a los adultos que no están dispuesto a sacrificarse, es algo que tiene que despertar en ti. Es difícil desaprender hábitos, pero este merece la pena.
Cuando conoces comunidades que viven así, sin necesidad de tenerlo todo para sentirse mejor, sin la frustración de no tener el último modelo de algo para ser más popular, sin el egoísmo de “mientras yo viva bien, que más lo que pase ahí fuera”, sin la avaricia de hacerse ricos a costa de otros más pobres, sabremos que una parte del mundo está salvada.

#viajessostenibles

Anuncios

Los sueños a veces tardan un poco más en cumplirse.

Os mentiría si os digo que no se me parte un poquito el alma y el corazón anunciando esto, pero tengo que cancelar el zen-trip…es un proyecto que medité, pensé mucho, le di forma durante meses, consulté con personas que podían ayudarme, le puse todo el cariño, esfuerzo, ganas y corazón, era una puerta preciosa que os abría en Lamu, pero que no ha podido ser.

El motivo por el que no sale adelante, aunque me de vergüenza admitirlo y me duela, es porque necesitaba un mínimo de 5 personas y no lo he conseguido, casi casi pero no ha podido ser.

He intentando ser positiva, he hecho todo lo que estaba en mi mano y creyendo hasta el final. Y dicen que cuando algo no sale es porque algo mejor viene detrás.

Gracias a los que me habéis ayudado a difundir, apoyado y creído en esto tanto como yo.

Y lo siento muchísimo, de corazón, por las mujeres que no van a poder realizar este viaje mágico, porque sé cuanto os apetecía.

Mindfulness

Mindfulness y sus beneficios.

Estuve en Madrid hace unas semanas y tuve la suerte de poder escuchar y aprender algo de una coach que se llama Paz Ortiz. Ella se podría decir que pertenece a la vieja escuela, primero porque lleva la meditación de serie ya que de pequeña su padre le enseño a utilizar esta técnica para poder aplicarla el resto de su vida, y segundo porque cuando empezó a estudiar esto del mindfulness se veía de otra manera más para mejorar la sociedad y menos como un negocio para privilegiados.

Paz nos dio varias pautas, que quiero compartir con vosotras y desarrollamos 3 ejercicios super interesantes, de esos que cuando sales de la sala te hace plantearte un montón de cosas.

Un punto muy importante antes de meternos en el tema es la relación mindfulness y el Budismo, ya que tienen la misma base la primera disciplina la saca de la segunda, y es la meditación y la calma consciente en cada acto.

¿Cómo es posible que si aplicásemos la información básica que tenemos en nuestras manos sobre este campo podríamos vivir mejor, estar más sanos mentalmente, y eso nos ayudaría a encontrarnos mejor física y emocionalmente?

Hay una respuesta clara, somos adictos al estrés y a este modo de vida.

Debemos aprender a parar, a dejar de llegar a los sitios con el piloto automático y ser conscientes de nosotros mismos y estar presentes en dónde estamos cada segundo.

¡Estamos en los sitios pero no somos!

Para hablar del mindfulness tenemos que hablar también del estrés, aparentemente su rival a batir, pero no es del todo cierto. Hay dos tipos de estrés, uno positivo y otro negativo.

– Estrés positivo: nos activa para que crezcamos y evolucionemos, nos genera emoción ante las cosas y nos impulsa a salir de la zona de confort.
– Estrés negativo: Nos lleva a un estado de pánico que lo único que consigue es rompernos y dejarnos fuera de juego.

Aprendí una cosa super interesante, en uno de los ejercicios en el que nos hizo cerrar los ojos, y pensar una situación que nos generara angustia o ansiedad durante unos segundos. Cuando volvimos a abrir los ojos, Paz nos explicó que el cerebro activa una parte en la que al recrear esa situación en nuestra memoria también esos sentimientos, exactos, vuelven a nosotros. Por eso motivo tenemos que dejar ir y superar. (Esto es aplicable a someter a nuestro cerebro al estrés de imaginar cosas que no han pasado y no tienen por qué pasar).

Un punto de la charla que me resulto muy interesante es que según yo reaccione o responda ante una situación afecta también a la persona que tengo en frente. Por lo que antes de abrir la boca es bueno respirar, senerarte, volver a la calma, al equilibrio y así poder actuar de una manera más tranquila, consciente y racional. Dándole el valor real al problema o a la conversación desde un punto de vista en el que puedas pensar con tranquilidad y claridad.

Ya se ha demostrado científicamente los beneficios que tiene la meditación y poder vivir en calma. ¿Sabéis que el 90% de nuestras enfermedades vienen causas por el estrés? Suena escandaloso y lo es. Nuestro cuerpo y nuestra mente no están preparados para la paliza diaria a la que los sometemos, no es sano y además es peligroso.

Ante el estrés nuestro cerebro se activa y da orden al cuerpo de salir corriendo, lo que genera que vivamos en estado de alarma, esto mueve la sangre a nuestras extremidades y altera nuestra respiración y ritmo del corazón.

¿Sabéis que deberían enseñarnos desde pequeños? A volver a la calma, a nuestra casilla de salida, donde nuestros pensamientos fluyen mejor y en armonía, y por otra parte nuestro cuerpo no se ve sobrecargado innecesariamente. Probablemente desde la calma el trabajo y nuestras relaciones sociales y personales tendrían más éxito, porque tendrían nuestra esencia, nuestra conciencia y tiempo.

Una de las cosas que despierta el estar estresado es ir de shopping, comer con gula, beber, fumar, y en realidad absolutamente nada de eso nos da ningún beneficio real. Hablo desde el punto de vista exagerado y desmedido en el que vive esta sociedad. Piensa y siente que necesitas, qué es lo que realmente tu cuerpo te pide a gritos…que vuelvas a la calma, que respires y seas tú, aquí y ahora. Come sano, bebe sano, busca el equilibrio entre cuidarte y poder darte un capricho pero no desde la gula y la ansiedad, si no desde la diversión y la consciencia del momento. Además, desde este punto todo te sabrá mejor y gustará más. Disfruta de cada persona, momento y situación de verdad, abre los ojos y siente, valora lo que realmente es importante.

“Lo agradable se convierte en extraordinario cuando estoy presente”

El cambio se da aquí, cuando usamos el mindfulness y dejamos de ir en automático, de llegar a la cama y no saber ni como has llegado, ni eres capaz de recordar la mitad de tu día. El cambio se da cuando la consciencia se vuelve tu compañera, tu presente, tu aquí y ahora. Y esto, amigos, es la mejor inversión que se puede hacer en uno mismo, meditar cada día un ratito para volver a la calma y vivir con el consciente activado.

“Elige prestar atención con curiosidad y apertura”

Un factor del mindfulness muy importante que puede ayudarnos mucho en nuestra vida es entender que si nos resistimos a algo, ya es un fracaso. Tenemos que saber hasta dónde podemos hacer o está en nuestra mano, hay que aceptar y ceder, todo está en un constante cambio y los beneficios van a llegar, igual no los que tú querías o como tú pensabas, pero hay que dejar de frustrarse y aceptar el nuevo rumbo que tome el viaje.

¡Importante! La aceptación no quiere decir resignación, es  saber que quieres y como llegar, pero también hay que saber que si algo no está funcionando y no está en tu mano modificarlo, es mejor dejarlo estar, que fluya, la lucha no es la solución, la constancia y las ganas sí.

Y este es uno de los motivos porque le creé el zen-trip, porque me gustaría poder compartir este trocito de paraíso pero desde la calma, que disfrutéis en Lamu cada segundo, que lo veáis, respiréis, que lo sintáis, que lo saboreéis… que cuando os vayáis recordéis cada momento aquí como un regalo, como un hogar al que volver, como un refugio que os de calma cuando no sepáis como deshaceros del estrés.

Turismo responsable

Turismo responsable

¿Qué es el turismo responsable para ti? ¿Consideras que es importante? ¿Crees que los viajeros o turistas pueden medir el tipo de impacto que tienen cuando visitan comunidades pequeñas, grandes ciudades o hasta un paseo por la montaña?

Vamos a salir de dudas contestando a cada pregunta y dándole la importancia real que tiene, mucha.

El impacto se puede medir en varios niveles:  en el ecosistema, la economía y en la población-cultura.

A5FE55E1-BFE8-4722-B1EB-BA83F1962AC1

– Cuando compras artesanía local o consumes productos y servicios locales impulsas la economía y les ayuda a evolucionar sus negocios. Lo mismo sucede con los restaurantes locales y puestos callejeros que ofrezcan comidas típicas o bebidas, generalmente ofreciendo productos autóctonos. 
Otra manera de generar impacto positivo es cuando contratas guías locales autorizados, se produce un win-win, ya que os enseñarán otra versión y menos turística del lugar.
3CEF6086-37AB-427F-9BDB-2FCBCBE6684F.jpeg
– Intégrate en la cultura siempre desde el respeto e intentando adaptarte tú a ellos, y no ellos a ti. Ve con la mente abierta para aprender y conocer sus costumbres, tradiciones, rutinas, carácter e historia. Cambiará totalmente tu viaje desde esta perspectiva más cercana.
7619B8DA-3CB3-4537-A92E-A069A00FBB58.jpeg
– Respeta la naturaleza, tanto los animales, las plantas, como conchas o caracolas en la playa. Estás en su casa, tú eres el invitado. Deja todo como estaba cuando llegaste, no toques, ni arranques ningún ser vivo, no te lleves nada de recuerdo, no alimentes animales si no está indicado que puedes hacerlo, no arrojes basura en el ecosistema y obvio, si ves algo en el suelo que alguien ha tirado, recógelo.
8F385518-7E1A-4914-B92B-87849F6D2638.jpeg
– Elige bien el transporte que usas, si puedes compartirlo, si es público o incluso si puedes ir andando, en bici o en un medio que cuide y respete el medio ambiente. Siempre recordando donde estás y estar atento de no meterte en el coche equivocado y que te meta en líos.- Intenta alojarte en espacios que respeten y cuiden el medio ambiente, que puedan nutrirse de energía solar y que cuiden el entorno. No todos ellos tienen porque ser caros. En los Parque Nacionales de Kenia, por ejemplo, en la mayoría de los alojamientos hay cortes estipulados de luz nocturnos.

– Recuerda que en Kenia están prohibidas las bolsas de plástico y que te pueden multar si llevas una por la calle. Es una medida radical pero que está obteniendo resultados positivos en muy poco tiempo.

10FE8F50-E240-4A7C-B963-D5C11CBE6C1C.jpeg
Por este motivo, tanto en el zen-trip  como en el resto de los viajes que organizo, he elegido el “turismo responsable” como uno de los pilares principales del viaje. Porque es nuestra responsabilidad cuidar, respetar y hacer bien en cada sitio que visitemos y en cada persona que conozcamos en ese camino.
No hay nada más bonito que encontrarte una flor y dejarla vivir, regarla y protegerla para que siga creciendo y continuar floreciendo. Así que hagamos lo mismo con las personas, animales y vegetación que nos rodean en nuestros viajes.

Conciencia viajera

Conciencia viajera a kenia

¿Qué es? ¿En qué consiste? ¿Qué significa exactamente viajar con conciencia?

Empezamos dando sentido a la palabra “Consciencia”:

1. “La capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y de relacionarse con ella” 2. “Conocimiento de uno mismo, sus actos y reflexiones”.

Parece bastante sencillo de entender ¿no? Pues ahora lo vamos a aplicar a la forma de diseñar o disfrutar un viaje, en nuestro caso focus en Kenia.

Todo se basa en el respeto y las ganas de integrarse en las comunidades que vamos a visitar y los sitios que queremos conocer. Esto nos ayudará a poder formar parte del entorno de forma más natural y cómoda para nosotros y las personas locales. Nutriéndonos del destino elegido y llevándonos una experiencia maravillosa. Cumpliendo con éxito las expectativas previas del viaje a Kenia.

Intenta no perder tu esencia, ni contaminar la de los sitios que visitas, recuerda llevar ojos, mente y corazón abiertos.

Para realizar con éxito un viaje así, hay que tener en cuenta en primer lugar por quién, cómo y dónde te dejas aconsejar. Para descubrir de verdad tu destino cuenta con agencias locales, asesores de viajes informados o personas, como yo , que vivamos allí y te damos la información de primera mano…ten cuidado con personas que lo han visitado de paso y su vivencia igual no corresponde con la realidad del sitio.

Una experiencia puntual no es un consejo 100% fiable.

Hay muchas maneras de viajar, así que escoge tu recorrido, los puntos de interés, el tipo de viaje que te puedes permitir económicamente hablando ¡Y crea el viaje de tus sueños!

Y no olvides lo importante que es el respeto a la hora de integrarte tanto cuidando el medio ambiente, como a la comunidad local.

Lee mucho antes de viajar a donde vas para ir preparado.

Y por este motivo el zen-trip tiene como uno de sus pilares “viajar con conciencia”, porque vamos a tener contacto con la naturaleza y comunidades locales basadas en el respeto, la admiración y la suma personal que te vas a llevar después de esta experiencia.

El viaje

“Nunca vuelve quien se fue, aunque regrese”

Esta  frase me acompaña desde que viví mis 3 primeros meses en Kenia. En una realidad que vivo cada vez que viajo Lamu-Madrid y Madrid-Lamu, y que observo en muchos, no en todos, viajeros que se cruzan en mi camino.
Cada vez que cambio de residencia, aunque sea por dos semanas veo a otra persona diferente reflejada en el espejo. También cuando vuelvo a Lamu de Madrid, insisto.
A veces me gusta mi nuevo yo, a veces me asusta, a veces más valiente, a veces más débil, a veces decidida, a veces perdida,…es alguien diferente con la misma esencia, el mismo alma, pero diferente.
Y no es fácil para mi, no es fácil para quien me rodea. Soy tan extraña para ellos como lo soy para mi misma.
Mi cuerpo ha viajado pero mi cabeza se quedó en las nubes, en el limbo entre esto y aquello, entre África y Europa, entre unas preocupaciones u otras.
434C6F7D-494E-4F94-9DF8-0D7E083D0C45.jpeg
Soy una forajida en mi ciudad, soy torpe, estoy desactualizada, recuerdo todo pero a la vez queda borroso en la memoria. Suena exagerado, pero solo quien ha vivido un choque así podrá entenderlo.
Me agobio, lloro, me alegro, me vengo arriba, me vengo abajo, me siento de aquí…o ya soy de allí?
Y me siento muy agradecida por todo lo que la gente que me quiere, en mi caso sobre todo mis padres y Adam, hacen por mi…pero estoy paralizada y no les transmito lo suficiente lo que les quiero y aprecio cada gesto. Y me frustro otra vez.
Que mis silencios son míos, pero no son castigo hacia nadie, no son reproches, son bloques simplemente que se caerán, soy consciente de ellos y lo trabajo, pero en silencio.
44A63E93-3AFB-4C23-BAFF-91FFD0D52AB0.jpeg
¿Os imagináis a una persona con un pie en dos barcos que se van separando y tú estás en el medio viendo como todo se aleja, queriendo abarcarlo todo? Esa soy yo, y encima poco flexible. (Tengo que volver a entrenar, nota mental)
¡Que no cunda el pánico! Suelo terminar adaptándome, pero necesito tiempo para ubicarme, el tomtom no es suficiente.
Y me siento mal porque en este proceso corre el tiempo, pero cargo una perdida (la mía), me cuesta estar bien, en realidad me cuesta estar y me escondo. Lo intento pero mi cuerpo está pesado, mi pensamiento está en las nubes, mi corazón divido. Tendría que existir un sitio en el que dejarnos aislados hasta que estemos preparados, para no herir a nadie, para no herirnos nosotros esforzándonos de más.
Las personas que nos rodean, familia y amigos, sienten todo esto y es igual de difícil para ellos como para mi. Y tú les quieres igual o más, pero estás levitando en el tiempo-espacio. Solo es tiempo, pero sin quererlo puedes hacer daño, no puedes explicarlo, no pueden entenderlo aunque crean que sí.
Cuando miras a los ojos de alguien que viene de un viaje, o tiene una vida así, recuerda que probablemente no estés preparado para abrir esa caja de sorpresas.
Ni por un segundo te imaginas lo que tiene dentro, porque ni él, ni ella, ni yo, lo hemos procesado en muchos casos. Hay colores, carcajadas, polvo, olores, música, discusiones, burros, delfines, reconciliaciones… Hay un tipo de alegría diferente, hay un dolor y soledad diferente. No imaginan la persona que eres o has sido allí, las vivencias, tus rutinas, pensamientos, ideas, gestos, lo que ha visto, a quien te has enfrentado y cómo, a quien has conocido que te ha marcado, cuanta luz irradias y quieres trasladar aquí, tus conversaciones a 3 idiomas, el choque cultural, lo que has sentido, las veces que te has roto, lo desarrollada que tienes la empatía, lo sensible que te has vuelto, la paciencia para hacer cualquier cosa, como ser fuerte allí te ha hecho débil a la vez, las veces que te has levantado, las veces que te has pegado con la vida, como la otra mejilla estaba cansada también, como tu independencia es una dependencia consentida, las sonrisas que has dejado en el camino, los niños que han crecido en tus brazos, los amigos que son hermanos, como esos mismos hermanos dejaron de ser amigos, los abrazos que llevas, los besos que son gasolina y te empujan, los miradas clavadas, las ayudas negadas, las manos rechazadas, los “yo nunca” que te has comido con patatas…los atardeceres que te bañan el alma.
1410EA71-4D70-4EB5-8FCA-E2AC5DB00CB2.jpeg
Hay tanto bonito a la espalda, hay tanto aprendido, hay tanto mágico, hay tanta frustración, y estás perdido tratando de encontrar el camino.
Pero es la vida que has elegido y toca luchar para sacarla adelante. ¿Qué sabrán los que te juzgan de todo lo que callas?
Es tiempo, adaptación, aceptación y superación. Y buenas dosis de paciencia y amor por parte de los que te quieren.
Bienvenido a la siguiente etapa, al siguiente paso en el camino, a tu nueva versión.

Información

Como ya os avisaba en el post anterior, os voy a seguir dando más información sobre el zen-trip a Kenia.

Me habéis mandado varios emails pidiendo que os cuente más cosas sobre el viaje, así que os he hecho un resumen del itinerario que vamos a llevar a cabo (a pesar de que sea motivo de plagio por otras personas que se nutren de la información de los que realmente vivimos y conocemos esto), pero sé que os facilita poder pensar el viaje, planificarlo, enseñárselo a amigas o familiares,…y así os pongo los dientes largos y os animo a venir.

¿Puede haber un plan mejor que este?

Día 10 de octubre

La salida del grupo está organizada desde el aeropuerto Adolfo Suárez, Madrid.

Día 11 de octubre

Llegada a Nairobi, recogida de maletas, coger el vuelo nacional a Lamu desde el mismo aeropuerto pero diferente terminal.
Transporte en barco a shela.
Ducha en el hotel, ponernos más fresquitas y cómodas.
Nos vamos a Visitar un huerto de donde saldrá nuestra deliciosa Comida healthy de hoy y aprovecharemos la piscina para descansar.
Haremos una presentación basada en mindfulness.
Tarde de Yoga, algo sencillo para estirar el cuerpo después del viaje, muy necesario, y todo esto durante el atardecer rodeadas de naturaleza.
Cena en el hotel.

Día 12 de octubre

Para asentarnos, ver donde estamos y poder vivir el momento, lo primero que vamos hacer es Yoga. Con vistas al canal de Lamu y Manda, aprovechando la energía del amanecer desde la terraza nuestro hotel.
Desayuno a la carta.
Visita a Lamu town que es patrimonio de la UNESCO. Nos desplazaremos en barco. La Comida en el restaurante seafront café con opción a menú vegetariano.
Luego iremos directas a la playa de Manda a ver el sunset.
Actividad mindfulness guiada.
Vuelta a shela en barco.
Cena en el restaurante Bahari.

Día 13 de octubre

Ponemos en orden nuestro cuerpo con yoga mañanero en la terraza con vistas de hotel.
Desayuno.
Excursión todo el día en dhow, barcos típicos locales, a la isla deshabitada de Manda Toto.
Actividad mindfulness en el barco.
Descanso y cena en el restaurante hotel.
Ritual de limpieza de amuletos y propósitos a la luna llena en la terraza.

Día 14 de octubre

Empezamos la mañana con Yoga en la parte de arriba del hotel.
Desayuno
Visitas a dos ong’s españolas: Afrikable (empoderamiento de la mujer) y Anidan (orfanato + hospital pedriátrico gratuito) – barco.
Comer umalila, restaurante local en el pueblo.
Ducha en casa.
Ver Atardecer el sol, amanecer la luna y cena en el barco.
Actividad mindfulness y/o meditación con el profesor de yoga.

Día 15 de octubre

Comenzamos el día con Yoga en la terraza del hotel.
Desayuno.
Curso de cocina swahili con mujeres locales y comer con ellas en su casa.
Tarde libre: playa o shopping.
Cena despedida de Lamu, muy especial, en casa de un cocinero y anfitrión excelente.

Día 16 de octubre

Desayuno.
Coger vuelo a Nairobi.
Recogida en el aeropuerto para ir directas al Maasai Mara.
Actividad de Mindfulness guiada.
Cena en el hotel dentro del parque.

Día 17 de octubre

Amanecer y desayuno en el Maasai Mara.
Todo el día de Safari.
Mindfulness guiada-valoración del viaje.
Cena de despedida del grupo.

Día 18 de octubre

Desayuno en el Maasai Mara.
Medio día Safari y vuelta a Nairobi directas al aeropuerto.
Vuelo a España.

Fin de esta aventura juntas, estos días de conexión, energía, cuidarnos, mimarnos y conocernos a nosotras mismas y a nuestras compañeras.

Por otro lado os adjunto el precio con toda la información necesaria sobre que incluye y que no.

A90E08AA-67D2-4ECB-B82D-7EB7A05796EB

¡Os estoy esperando en Lamu! (No tardes en reservar que se agotan las plazas)

Zen-trip

¡Y llegó el momento de compartir con vosotros el Zen-trip!

Hace tiempo que no os escribo y actualizo el blog, pero es por un buen motivo. Y es que he estado muy concentrada y volcada al 100% en sacar adelante mi web de viajes, que muy muy pronto os voy a presentar, el instagram de @anitafogen gestionando contenido, que si no me seguís este es un buen momento para hacerlo y estar informados de todo, y organizando un súper plan para octubre que he tenido que dedicarle mucho tiempo, cariño, ilusión y ganas.

Mi proyecto, mi sueño, lo que llevo preparando desde hace meses🌟 Un viaje mágico.

El Zen-trip surge con la idea de crear un grupo de 10-12 mujeres aproximadamente, que compartan las ganas de viajar a Kenia, alojarse en un hotel lleno de paz y con piscina para refrescar las ideas, caminar descalzas por la naturaleza, navegar y dejarse mecer por los barco locales, conocer de cerca la cultura local, vivir en un estado de calma mental. Confiad en mi experiencia en este país desde hace 4 años y las ganas de compartir una aventura única e irrepetible.

image.jpeg

Es algo que está muy pensando, mimado, soñado y llevado a la realidad. Es un proyecto que nace de lo que considero y siento que la isla puede dar, que es su energía constante, es bestial y puedes sentirla en cada esquina. Y si a eso se le une un viaje de estas características es la bomba, la perfección hecha realidad.

¡El Zen-trip en un lugar que irradia magia!

El viaje va a ser relajado pero vamos hacer multitud de actividades, no todos los días se llega hasta aquí.
Habrá yoga y meditación diaria en Lamu, luna llena, navegaremos, comida Health, visitaremos dos ong’s españolas, recibiréis una clase de cocina swahili con mujeres locales y compartiremos la comida con ellas y cerraremos la aventura en el Masai mara.
Para hacer el viaje aún más perfecto practicaremos mindfulness diario para trabajar en nosotras mismas, cuidarnos y reforzarnos, empoderarnos y querernos.

image.jpeg

Hay cositas que me guardo para compartir solo con las que decidan dar el paso y venir.
Y por supuesto, como no me canso de deciros, habrá mucha energía bonita💜

image

La salida será desde Madrid el 10 de octubre y la vuelta desde Nairobi es el 18 de octubre por la noche, por lo que se llega a España el 19.

A lo largo de estos días iré desarrollando los pilares del viaje uno a uno. Para no daros demasiada información de golpe el primer día y que podáis ir digiriendo poco a poco.

¿Te vienes?

Si quieres saber más información escríbeme un email a ana_carlavilla@hotmail.com

luto

Día 1 (segunda parte)

Se puso la comida a los hombres primero, fuera de la casa en un bajo que les dejo el vecino para que estuvieran ellos y así se fueron a cambiar y lavar.

Empezamos a poner papel de periódico en el suelo y las mujeres se sentaban en circulo en grupos de 5 para comer, yo estaba metida en todos los fregaos porque no quería estar quieta, porque me sentía perdida, porque no sabía rezar, porque no sabía que decir, porque no quería que eso estuviera pasando. Lloraba a ratos y me calmaba a otros.

Pusimos bandejas redondas con comida en cada circulo de mujeres, repartimos botellas pequeñas de agua a cada mujer y me llamaron para que me sentara a comer.

Que tú te sientas fuera de lugar no quiere decir que todas las mujeres, o bastantes de las que estaban allí y son mis cuñadas, primas y tías políticas, mi suegra, vecinas que me conocen, no hicieran todo lo posible por tenerme cuidada y constantemente mimada.

Aprendí de cuando das el pésame tienen una manera diferente de saludar con la mano, se basa en tres movimientos y con eso ya estás diciendo que lo sientes, acompañado de un “pole sana” (lo siento mucho).

Me alarmó al principió oír “Alhamdulillah”, que significa “gracias Allah”, pero entendí que el único consuelo posible era pensar que se iba al Paraíso y que le esperaba una vida mejor allí. Aquí es donde entiendas porque en África, tanto musulmanes como cristianos, tienen esa fe tan fuerte, es lo que les hace seguir caminando, luchando, sonriendo, creen que hay algo más allá de la muerte que les llevará a una mejor vida.

En el medio de todo este torrente de cosas, Zeinab la hermana menor que tiene 10 años, estaba sufriendo un ataque de ansiedad, la cogí pero no me dejaban llevármela fuera de ese caos de sollozos y abrazos, hasta que llego su padre de la nada y me la dio, me dijo que la llevase a la casa de la vecina de enfrente y la calmase. Hicimos respiraciones juntas, y solo recuerdo decirle: “stay with me”, porque se mareaba y se quedaba ida, y la reclamaba a mi lado, hasta que se calmó y se durmió un ratito.

Si hubiera tenido una barita mágica, habría borrado de su cabeza el último recuerdo de su hermana de su mente. Bueno y lo que nos quedaba por vivir también.

Me bajé y la deje con sus amigas, y me senté entre mi suegra y mis cuñadas, ellas a ratos me contaban cosas sobre otros temas para intentar calmarnos todas. La casa se llenó de mujeres, todas las habitaciones, las dos cocinas, el patio, no cabía un alma. Estábamos unas pegadas a otras, y aunque hacía calor, había algo en ese contacto físico que ayudaba a seguir todas hacia delante. Yo me senté en el patio mirando hacia la puerta, el ambiente estaba menos condensado y ellas me estaban ahí esperando con un sitio para mí. De hecho mi suegra se desplazo para dejarme un sitio mejor, pero yo me tiré a su lado, las dos en el suelo apoyadas en un banco de piedra, donde arriba estaban sentadas mis cuñadas. Siento darle vueltas a este tema, pero para mi fue importante como entre todas me rodearon por cada esquina que pudieron.

Empezaron a rezar, y la verdad que si no fuera por la tristeza y por ser a Alya a quien despedíamos, sus cánticos eran como mantras, eran bonitos, llenos de buenos deseos, y que durante dos horas me tuvieron abstraída de todo.

De repente empezó a haber un movimiento de todas las mujeres a la habitación de Alya, a mi me cogió del brazo una amiga de la familia y me dijo “vamos Anita”, no sabía a dónde, ni a qué, pero la seguí, yo la agarraba con miedo, con susto, no quería entrar ahí pero no quería faltar al respeto a su cultura. Al llegar me explico que tenía que darle 3 besos al cuerpo cubierto en la sábana blanca, uno en la frente, otro en la tripa y otro en los pies, la agarraba la mano fuerte, lo hice deseando no estar allí y deseándole una vida mejor. Sí, en ese momento deseé que el paraíso exista y ella estuviera allí. Solo recuerdo mujeres por todas partes, todas llorando, y sin ningún orden entrando y saliendo. Unti Anisha sollozando y gritando en swahili “se ha muerto mi hija”.

Volví fuera, me volví a sentar entre mi familia para sentirme más calmada. Cuando todo estaba volviendo a estar más tranquilo, las mujeres volvían a sus rezos cantados y todas pedíamos, de una manera u otra por Alya, algo volvió a rompernos de dolor…

Ahora llega uno de los momentos que cada vez que lo recuerdo me tiembla todo.

Levanté la vista y vi Abdul, un tio de Adam, con el candu blanco (el vestido que usan los hombres musulmanes), y tras él cruzaban la puerta, Adam, Zein, mi suegro, Mbarak y yo solo recuerdo empezar a temblar, a llorar y agarrarme a Nairat, una de las hermanas medianas de Adam, sabía lo que venía y me dolía por dentro.

Entraron a la casa, todos intentando mantener la compostura pero destrozados, cantaron algo al cuerpo de Alya, la metieron en una estructura de madera diseñada para cargar y mover el cuerpo, lo cubrieron y salieron por la puerta camino a la mezquita. En ese momento me giré y tenía a Zeinab a mi espalda, llorando y gritando, asomando sus deditos por la rendijas de la ventana. Me tiré a agarrarle los dedos, a darle besos y en cuanto pude entré y me la volví a llevar a casa de Fatma, la vecina.

Yo bajé a ayudar a dar agua otra vez y poner orden en ese desorden.

Mientras tanto los hombres rezaban en la mezquita por ella, la llevaron a enterrar, en el agujero se metieron su padre, su primo Zein, el padre de Adam y otro familiar, y otros desde arriba bajaban el cuerpo, los que están abajo la meten en un agujero que han hecho en el lateral, la tapan con una madera y le echan arena. El acompañamiento al cuerpo es constante hasta que lo dejan bajo tierra.

Alya2

Las mujeres estuvimos aún un ratito más y ya empezaron a  irse parte de las mujeres, otras muchas dormirían con “unti Anisha” en casa. Entre ellas yo, llevaba de las 8 de la mañana allí y eran las 6.30 y necesitaba salir de allí, me tomé algo con mis amigas de allí y esperé a Adam que estaba trayendo colchones de Dudu Villas, donde vivimos, a la casa familiar para todas las personas que habías venido de fuera.

Fue una noche triste, llena de pesadillas, de dolor y desconsuelo, fue una noche para olvidar, que cada día está más cerca de ser un lejano recuerdo.

El segundo día fue en casa otra vez, esta vez todo más ordenado y con los ánimos más calmados. Comimos entorno a 30 mujeres allí a las 4.30 se reunieron entorno a 100 mujeres por la tarde para rezar y decir palabras bonitas sobre Alya.

Ha sido bonito cuantas personas han arrimado el hombro, venido a dar el pésame, cuidado a los que más necesitaban atención. Han estado todas laa exmujeres de los hombres de la familia conviviendo con las nuevas esposas, y cuando digo conviviendo es que dos de las exmujeres se han quedado a dormir en la casa familiar por el vínculo que les une a unti Anisha. Sin haber nungún roce o mala cara.

Ha sido toda una experiencia que me ha acercado más aún a mi familia política y a esta cultura. Gracias por leerme porque necesitaba compartirlo y dejarlo ir.

Malaika

La historia de hoy habla de cómo la vida se va en un segundo, de cómo viví la perdida de una adolescente de mi familia política, y todo lo que experimenté de mano de la cultura y religión musulmana en Lamu. Es duro, pero no solo podemos compartir los buenos momentos.

Día 1 (primera parte)

El 29 de noviembre me despertó Adam a las 6.30 y me dijo que iba a comprar cositas para el desayuno para los dos a la town y que volvía en un rato, a mi me pareció demasiado y quise volver a dormirme.

Estaba intentando volver a dormir pero no podía dormirme del todo porque tenía debajo de casa a las niñas jugando y solo oía sus risas y sus conversaciones eternas, pero algo cambio en un segundo, un golpe que no estoy segura de haber escuchado o haber intentado introducir en mis recuerdos para poder entender lo que pasó, empezaron a gritar como locas, a llamar a todos los adultos que estaban alrededor, y la verdad, yo pensé que habría sido una brecha o algo pequeño que se había hecho alguna. Os voy a ser sinceros, dejé todo en manos de sus padres haciéndome la loca en casa, todo esto dura 4 segundos, al quinto oí mi nombre…me puse un vestido largo encima del pijama, me asomé a la terraza y no puedo describir lo que ví, tampoco quiero ser tan grafica, ni morbosa.

Bajé como si tuviera alas en vez de pies y me puse al lado de Mbarak, tio de Adam y padre de la niña, y le miré, miraba a Alya tendida en el suelo y me tiré a buscarle el pulso, a tocarle el corazón, ver si respiraba, algo que me dijera que seguía con nosotros (los detalles morbosos me los ahorro por respeto).

Sé que hablamos pero no lo recuerdo, él llamó a un barco y yo a Paula, una amiga que es pediatra de Anidan, no sé si llevaba el móvil en la mano o subí a cogerlo, pero sé que estaba al tlf con Paula y que ella me preguntaba que veía, que había pasado, y yo no sé ni que le dije, pero recuerdo que las dos sabíamos que Alya no iba a salir de allí con vida. Peleaba por respirar y yo solo podía ver la sangre en su oreja y recordaba la película “7 vírgenes” que explica que eso significa que poco más se puede hacer.

De repente todo se paró, la hermana pequeña, su madre, su tia y sus amigas se habían ido llorando pero no sé si volvían a estar allí, sé que había gente pero no recuerdo quien, solo que estaba a la izquierda de su padre y los dos vimos como se iba, y él me dijo “se ha ido”, lo más sereno que pudo, no lloró, no se derrumbo, y yo a su lado no podía soltar ni una lagrima, no estaba siendo capaz de asimilarlo.

La cogimos en la hamaca donde se estaba columpiando antes de caerse, estaba enganchada a un árbol y a una columna enorme de coral, las niñas la estaban empujando tan fuerte que la columna se cayó y la golpeó. Ese día una de ellas tenía las horas contadas, y le tocó a ella, quizás porque era la más grande y pesada y la columna no soporto el peso y el movimiento a la vez.

Pusimos a Alya en una cama swahili y nos la cargamos al hombro entre varios para llevarla hacia la playa, ya muerta y cubierta por una sábana, allí esperaba un barco para trasladarla a la casa familiar.

En medio de todo esto yo había llamado a Adam y él ya estaba aquí, llorando desconsolado, su prima, que era como su hermana pequeña, nos había dejado en un segundo.

De ese momento estaré siempre agradecida de que Adam no estuviera para vivir los últimos segundos tan angustiosos, que no se quedase en su corazón el peso de no haber podido hacer nada por salvarla, porque el resto si hemos hecho un sitio en nuestra mente a ese sentimiento, que se irá con el tiempo, de impotencia hacia un accidente así.

Subí corriendo a casa, me quite el pijama, me dejé el vestido aún con sangre en las manos y cogí un pañuelo para la cabeza, lo iba a necesitar. Hoy no era el día de reivindicar la libertad de la mujer, si no de respetar una cultura que estaba sacudida por algo atroz como es la perdida de una niña pequeña.

Nos fuimos yendo hacia la casa familiar en motos, barcos y yo elegí ir andando, necesité llamar a Paula para decirle lo que había pasado y darme unos segundo para ver si podía entender algo.

Llegué y los hombres ya estaban preparando la casa para las mujeres, nosotras estaríamos todas dentro y ellos pasarían su luto fuera.

Solamente se oía gritos de su madre adoptiva, Anisha, ya que su mamá murió al nacer su hermana Zeinab, llantos en cada esquina, en un segundo la casa estaba llena de mujeres, a lo largo del día llegaron de Mombasa, Malindi, Pate island, por minutos todo eso era un huracán de gente en movimiento.

Los hombres cocinaban fuera de la casa en un patio que hay justo detrás, las mujeres unas ayudaban a cortar y pelar verduras, se mató un cordero en su honor y cocinaron pilau para todos los que allí estábamos.  En otras parte se ponían alfombres por el suelo, yo recuerdo calentar agua no sabía para qué, hasta que me explicaron que era para limpiar el cuerpo de la niña.

Igual que antiguamente se hacía en los pueblos de España, aquí son ellos quien velan en casa, limpia y preparan el cuerpo.  Normalmente lo hacen personas del mismo sexo, en este caso eran mujeres cercanas a la familia que saben hacerlo, suelen tener un peso en la religión, mujeres Imán, igual que lo fue Maesha la abuela de Alya. Los hombres ayudan a cortar la ropa y a desnudarla y luego se salen y dejan que estas mujeres haciendo de tripas corazón limpien el cuerpo, pongan tapones de algodón en la nariz y oídos, pongan algún aceite especial para esta terrible ocasión, y la envuelven en una sábana blanca que está hecha especialmente para este momento. Mientras en la habitación queman unas sales aromáticas que se suelen usar para rezar, y no es incienso.

En la cama donde se limpia el cuerpo tiene un agujero a la altura del culo, para que cuando el cuerpo expulse todo salga por ahí. Una tradición que hacen muchas familias, al menos en Lamu, es guardar esos restos y enterrarlos en la casa familiar como a dos metros bajo tierra.

Los hombres, en este caso Adam, parte de su grupo de amigos y familiares jóvenes se van al cementerio a cavar para que por la tarde esté todo listo para enterrar el cuerpo.

Mañana la segunda parte del primer día. Es muchísima la información que trasmitir para un solo post. Sé que olvido cosas por decir, pero es imposible retenerlo todo o compartir al 100% lo vivido.